Altruismo
Contribuir al bienestar de los demás
1ra Jornada Nacional del Voluntariado
Secretaria de Salud Pública
Luc Delannoy
2 de marzo de 2007
Ciudad de México


Para mi es un honor estar presente en estos magníficos jardines de la Secretaría de
Salud Pública, un oasis en las turbulencias de la gran ciudad.

Agradezco la invitación pero más que todo agradezco su presencia.

Hoy estamos reunidos para celebrar la nobleza de vuestros corazones.

Me acuerdo del historiador latino Suetonio quien hace dos mil años escribió en su libro
Vidas de los doce Césares: “Mientras estaba cenando, el emperador Tito se acordó que
en este día no había hecho ninguna persona feliz y exclamo: amigos míos, ¡perdí un día!”

En esta ocasión quisiera compartir muy brevemente con ustedes unas reflexiones sobre
el tema del altruismo.

Hay que decirlo de manera clara: el altruismo es el bien más elevado de todos los bienes
que deberían ser los fines de la acción humana.

El voluntariado es una forma noble de altruismo.

Por sus acciones ustedes han mostrado que el voluntariado debería volverse una norma,
o sea que debería ser considerado como obra de sabiduría práctica en nuestra sociedad.

Como seres ejemplares, como ejemplos, cada una de ustedes marca de sus huellas
nuestro mundo.

Así podemos entender que el gran mérito del voluntariado es su carácter preventivo.

La primera etapa del altruismo es agradecer al Dios de nuestro corazón por la vida que
nos da, es reconocer las bellezas del mundo, es reconocer como nuestra familia y
nuestros amigos han enriquecido nuestras vidas.

Cuando se menciona la palabra altruismo que hoy en día tenemos la tendencia a
remplazar por el término solidaridad, siempre pensamos al altruismo familial, al sacrificio
que estamos dispuestos hacer para los miembros de nuestra familia.


Pensamos en el deber moral de los padres para con sus hijos, y del estadista para con
sus conciudadanos.

Permíteme ir más allá de nuestra familia cercana y hablarle unos instantes del bienestar
general.

¿Qué es el bienestar?

¿Qué es el estar bien?

Como seres biológicos, el bienestar pasa por nuestra salud, o sea por un bienestar
biológico, por un equilibrio biológico.

También somos seres pensantes, seres morales, y por lo tanto el bienestar pasa por
nuestra salud mental.

Estos dos aspectos están intrínsicamente ligados.

El bienestar es entonces el cimiento de una sociedad sana en la cual sus miembros tejen
lazos basados en principios éticos y morales y no competitivos.

El bienestar es trabajar juntos y no uno en contra del otro.

Es trabajar juntos para satisfacer las necesidades básicas de una comunidad y lograr un
estado de  seguridad para que mañana esta misma comunidad pueda satisfacer sus
necesidades.

El bienestar es lograr dar un significado a nuestras vidas individuales, es decir darle un
sentido.

Al tener un significado nuestra vida, podremos establecer relaciones sanas y desarrollar
nuestro potencial creativo como seres humanos.
   
En otras palabras el altruismo es un proyecto de sociedad, de coexistencia pacifica de
seres distintos y diferentes.

Así, gracias a sus esfuerzos constantes, a sus esfuerzos desinteresados, la sociedad en
el cual vivimos tiende a una mejor armonía.

Cada una de ustedes ha entendido que el altruismo, que el voluntariado, se ha vuelto
una parte práctica y funcional de una sociedad equilibrada.

El altruismo esta relacionado con la idea del hombre virtuoso.

Esto quiere decir del hombre del justo medio, del hombre libre, con virtudes y con
valores, que ama al próximo, al desconocido y desea su bienestar.

Ahora debo citar al filósofo griego Aristóteles quien en su Etica a Nicomaca escribe: “La
virtud del hombre será también un estado que hace al hombre bueno y que le permite
ejecutar bien su propia obra.”

Así, para cualquier proyecto altruista es fundamental empezar por uno mismo para luego
preguntarnos como podríamos llegar a ser una bendición para los demás.

O sea preguntarnos como nuestras acciones podrían contribuir al bienestar de otros.

Pensar en el otro, darle su lugar, escucharlo, extender la mano, es pensar de forma
altruista.

Es el inicio de un principio de co-responsabilidad para lograr una justicia social.

Para terminar quisiera mencionar un aspecto básico del bienestar de la salud mental.

Lo sabemos, este bienestar influye sobre nuestro comportamiento cotidiano.

El bienestar de nuestra salud mental implica el encuentro de un equilibrio entre la razón y
el placer.

La educación y las artes contribuyen al bienestar de nuestra salud mental y nos ayudan a
dar un significado a nuestra vida.

La educación y las artes nos proporcionan un apoyo emocional.

Dar arte, hacer el don del arte, son las voluntarias, los voluntarios que visitan pacientes
en diversos hospitales para leer cuentos a niños enfermos o unos capítulos de libros a
ancianos.

Hacer el don del arte, esta forma de altruismo que llamaremos Artruismo, son las
voluntarias, los voluntarios que dedican horas animando talleres de expresiones
artísticas en centros de atención a niños, a adolescentes, a adultos y ancianos solos,
abandonados o enfermos.

Acordemosnos que la obra de arte, que sea un cuento para niños, una composición
musical, una pintura, es un lugar de encuentros, encuentros que nos hacen más
humanos.

Concluyendo, quisiera citar al escritor norteamericano Henry James nacido en la ciudad
de Nueva York en 1843: “tres cosas son importantes en la vida humana, la primera es de
ser amable, la segunda es de ser amable, y la tercera es de ser amable.”

Lo que me hace pensar que el altruismo empieza por una sonrisa.

Muchas Gracias.