Idées, ideas


Mis intereses filosóficos son variados, de la filosofía continental a la ontología budista y la
filosofía china. Mi interés particular es la filosofía de la mente; el estudio de la percepción y de las
consciencias estética y musical del hombre. También los mundos de la danza contemporanéa
.

Busco establecer un espacio dialogal entre la filosofía y las neurociencias, para ser más preciso
entre el nuevo realismo crítico,  la neuroestética y la neuromusicología.

En esta aventura, aprecio mucho el apoyo del Dr. Edmond Wright, profesor emérito de la
Universidad de Cambridge, Inglaterra.

Estoy convencido de que la filosofía contemporánea tiene mucho que aprender de las
neurociencias; también aplaudo el acercamiento de las neurociencias al budismo.

Se me podría reprochar pensar en orden disperso y no de manera sistemática, desafiar al
diablo, llegar a los límites, cazar furtivamente, merodear incluso. Quiero, simplemente, atravesar
las fronteras de las diferentes disciplinas –filosofía, musicología, neuromusicología,
neurociencias y filosofía de las neurociencias, ya que la ciencia sin el pensamiento filosófico
está incompleta–.

Negar el conformismo institucional –salir de la totalidad, evitar la racionalidad totalitaria y no
entrar en la filosofía académica– enfrentar los problemas.

Y, sobre todo, formular preguntas.

Ya sé que puedo ser antidogmático, francotirador del pensamiento con un espíritu versátil, pero
acaso pensar, ¿no es un gesto o acto solitario? No aspiro a un sistema filosófico rígido sino
más bien a dibujar una constelación por medio de una serie de preguntas.

Aun así, no estoy convencido de mi capacidad para formular las preguntas adecuadas. Pero las
respuestas que propongo, así sean limitadas, permitirán, espero, la apertura a debates y futuras
reflexiones. Confío también en que estas respuestas constituirán un camino hacia un proceso
de conocer al cual aspiro (la reinterpretación de este concepto es necesaria.)

La búsqueda de las bases neurofisiológicas de la consciencia es fascinante. Si las propuestas
de algunos neurocientíficos de reducir la consciencia a procesos cerebrales son válidas no
puedo descartar una explicación que incluiría una extensión del cerebro (mente/consciencia) al
cuerpo y del cuerpo al mundo para así evitar un neo-cartesianismo. Pero tampoco podemos
acercarnos a la mente sin la mente, o sea objetivar la mente nos pone frente a un problema
conceptual serio. Si reducimos la mente a procesos neuronales, ¿como acercarnos a estos
procesos biológico-mentales sin la mente?

Mi teoría de la percepción se fundamenta en un nuevo realismo crítico, asimismo acepto la
existencia de
qualia como postulados necesarios para un dialogo intersubjetivo y rechazo el
realismo directo que equivale a un realismo del orden - un realismo ordenando una supuesta
"realidad exterior" pre-existente. Es una posición autoritaria que se opone a la higiene diferencial
necesaria al equilibrio humano.*

Mis campos de investigación son la percepción, la consciencia y la consciencia musical; el
dhammasangani y el  abhidharma (principalmente el séptimo libro patthana.)

*Por otro lado sospecho aquellos que promueven la idea de una estandarización y de un desarrollo planetario
de querer  imponer un dominio silencioso y objetivo sobre los hechos.
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